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SEMILLA DE TÉ Y SEMILLA DE AJO PARA LA DIABETES

Chia -

Las semillas de chía se encuentran entre los alimentos más nutritivos que ofrece la naturaleza.

Están llenos de antioxidantes que combaten los radicales libres que pueden dañar las moléculas de las células, favorecer el envejecimiento y la aparición de enfermedades como el cáncer.

Contienen una cantidad importante de proteínas, vitaminas y minerales.

Son ricas en fibra que alimenta las bacterias buenas del intestino, que es vital para la salud. La fibra no es digerible por el cuerpo, no aumenta el azúcar en sangre y no estimula la producción de insulina. Las semillas de chía son, por tanto, el alimento perfecto para los diabéticos.

Remedio para la diabetes

La diabetes es una de las enfermedades crónicas más comunes y la enfermedad endocrina más común. Es una enfermedad en la que el organismo no produce suficiente insulina o no la utiliza de forma eficaz.

Se caracteriza por trastornos de todo el metabolismo, especialmente el metabolismo de los carbohidratos y por complicaciones que afectan a los ojos, riñones, nervios y vasos sanguíneos.

Los síntomas de la diabetes varían de un caso a otro, con:

– aumento anormal de la glucosa en sangre (hiperglucemia), con o sin excreción de orina (glucosuria)

– sed excesiva con aumento de la ingesta de agua

– excreción de orina en grandes cantidades

– hambre excesiva con grandes cantidades de comida.

Chia -

Las semillas de chía ralentizan el proceso de digestión de los alimentos y reducen la velocidad a la que las enzimas digestivas descomponen los carbohidratos en azúcar simple. Por tanto, el azúcar en sangre se mantiene a un nivel equilibrado.

Té con semillas de chía y ajo

Las semillas de chía pueden reducir el azúcar en la sangre al reducir la velocidad a la que los alimentos viajan a través del intestino y se absorben.

El ajo estimula las células beta pancreáticas, reduce el azúcar en sangre y previene las complicaciones cardiovasculares relacionadas con la diabetes.

ingredientes

  • 5 dientes de ajo
  • 3 semillas de chía (semillas, no cucharaditas)
  • medio litro de agua hirviendo

Método de preparación y administración.

Los dientes de ajo se limpian y se muelen. Luego se colocan en un bol junto con las semillas de chía.

Vierta medio litro de agua hirviendo sobre el ajo machacado y las semillas de chía. El recipiente se tapa y se deja infundir durante la noche. Cuela.

Tome un cuarto de taza dos veces al día antes de comer. La duración del tratamiento es de 10 días. Hay una pausa de otros 10 días, después de los cuales se puede reanudar.