Saltar al contenido

Lo que esconde el apetito dulce y salado.

Pofta de dulce -

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Tufts mostró que casi todo el mundo tiene ganas de algo.

Según la Dra. Susan Yanovski, gerente del Departamento de Investigación de la Obesidad del Instituto Nacional de Diabetes de EE. UU., Los antojos están relacionados con varios factores.

Cuando se trata de antojos, generalmente es algo dulce o salado, pero a veces puede ocurrir el antojo por ambos.

Dulce antojo

El apetito por los dulces es normal, en condiciones de una dieta equilibrada y diversificada. Los problemas comienzan cuando es permanente.

El constante antojo por los dulces puede ocultar una deficiencia de cromo y magnesio.

El cromo juega un papel importante en la producción del factor de tolerancia a la glucosa (GTF), que es absolutamente necesario para el funcionamiento normal de la insulina (la hormona hipoglucemiante).

Cuando la insulina ya no puede transportar glucosa en sangre dentro de las células para convertirla en energía, las células se mueren de hambre permanentemente, lo que induce un deseo de dulzura.

El deseo de algo dulce también puede estar relacionado con el nivel de serotonina (la hormona de la felicidad). El azúcar, como algunos carbohidratos simples, le indica al cuerpo que secrete serotonina, lo que aumenta el buen humor.

El antojo por los dulces también ocurre si no se consumen suficientes carbohidratos para satisfacer las necesidades energéticas del cuerpo.

Este tipo de antojo se puede prevenir con comidas y refrigerios regulares. Los carbohidratos complejos, como los cereales integrales, las proteínas y las grasas en cada comida, están indicados.

Pofta de dulce -

La necesidad de sal

Ocurre especialmente en caso de deshidratación o si se pierde mucho sodio por sudoración excesiva, diarrea o vómitos.

La salinidad crónica puede indicar un mal funcionamiento de las glándulas suprarrenales, pero también puede ocurrir durante el embarazo.

Para la rehidratación, se recomienda una bebida de sal natural disuelta en agua hirviendo, mezclada con jugo de frutas natural. El apetito por la sal también se puede mejorar comiendo galletas integrales o barras.

Al mismo tiempo, aquellos que con frecuencia tienen antojos de alimentos salados pueden sufrir de presión arterial alta o pueden tener falta de calcio y potasio.

En estos casos, el consumo de frutas y verduras, que son las principales fuentes de potasio, y de productos lácteos probióticos (yogur natural, sana, kéfir), valiosas fuentes de calcio junto con frijoles, avellanas, nueces, sardinas, hojas de perejil, quesos, etc.

Dulce apetito después de la salazón.

La tendencia a comer dulce después de la salazón es un «mecanismo de supervivencia», ya que el cerebro necesita variedad.

Para prevenir los efectos negativos de este fenómeno, se eligen opciones saludables: pipas de girasol, pistachos, pretzels integrales, yogur de fruta o fruta natural, chocolate amargo, etc.